miércoles, 10 de noviembre de 2010

¡Vamos vamos (a) Argentina! (2)

   Desde que escribo este blog me he dado cuenta de que me gusta más el fútbol de lo que creía. Quiero seguir hablando de Argentina, y me va a quedar un post muy futbolero.

   Resultaba que River Plate jugaba en el Monumental, y yo como soy "del river", pues había que ir. Aún sigue jugando el Burrito "Ortega" (entrecomillo el apellido, porque el mote se lo ha ganado a pulso, este tío no ha dejado de liarla desde sus años (1996-1998) en el Valencia, ¡Y aún sigue jugando al máximo nivel!):



   Nuestra excelente guía nos llevó al Monumental (Estadio del River y de la Selección Argentina) y por el camino nos compramos la camiseta pirata, como no, de D. Ariel Ortega. ¿Quién no quiere ser eternamente joven y beber mucho alcohol?


   Tras el partido, la ley argentina obliga a la afición local a estar media hora dentro del estadio hasta que la otra afición se ha pirado (!). Se supone que para evitar que se hostien, pero es una putada de la hostia, y como llueva o sea invierno duro, tiene que ser realmente agradable. 

  Nuestra visita porteña continuó con las cosas más importantes que hay que ver obligatoriamente: Mercado de San Telmo, Casa Rosada, Cementerio donde está enterrada Evita, Puerto Madero, tango, bifé de chorizo...

   Y una mañana nos fuimos a La Boca. Si existe un barrio mausoleo de un ser humano aún vivo, debe ser este. Las calles respiran Maradona. Por todos lados te venden su camiseta (ojito, la de Le Coq Sportif del Mundial 86). Las paredes tienes graffitis de él (ver anterior post sobre Argentina). Y claro, tras las fotos poperras guarras de rigor en Caminito (la calle de colorines), pues tocaba ir a la Bombonera.


   La Bombonera, estadio de Boca Juniors, debe su nombre a tener forma de caja de bombones (!). Por supuesto, esa mañana ya no éramos gallinas, hoy tocaba ser bostero...


   La camiseta de Boca es ligeramente cantosa, de color azul con una raya amarilla. La razón es entre lamentable y graciosa: Resulta que había otro equipo que vestía como ellos hace muchos años (franjas blancas y negras) y decidieron jugarse en un partido quien se quedaba con esos colores. Boca Juniors perdió (el otro equipo hace muchos años que ya desapareció). Para elegir la nueva camiseta, decidieron basarse en los colores de la bandera del primer barco que entrase por el puerto. Como decía el guía en el tour por la Bombonera, menos mal que el barco fue sueco, y no brasileño...


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